Caso Maria Ovando: La abuela relata los sometimientos sufridos de las menores, y que aun continúan sin ayuda

Euverta Villa Godoy, se conmueve al momento de relatar los duros momentos que tuvieron que atravesar las tres niñas, con firmeza sostiene que va a defender y contar a la justicia, los violentos abusos sexuales que tuvieron que soportar sus nietas. «Solamente voy a decir lo que se, no voy a inventar nada», la mujer el martes estará declarando ante los jueces del Tribunal Penal Uno. «Ellas (niñas) han soportado todo, desde lo que uno se imagina, fue horrible». Cuenta que las dos niñas, hijas de María Ovando y la nieta, estaba en su poder, «ellas vivía con su mama, no pueden negar» sostuvo.   

Además de los abusos, habría dinero, «si, ellas hablan que había plata» dijo la abuela. Recuerda que “apenas llegó conmigo, la más grande me confesó -sic-  lo que venían haciendo desde hace un tiempo su padrastro y el cuñado de Ovando”, expresó con lágrimas en los ojos Godoy. 

Pasaron cinco años desde la denuncia, «estamos muy felices» expreso la abuela. Aclaro que sus nietas no quieren volver con su madre, «la mas grande me dice que antes de volver, prefiere que le atropelle un auto -sic-«. 

Segun Euverta Godoy, las niñas nunca tuvo el acompañamiento de los profesionales, «solo recuerdo que vino una vez la abogada, quiso sacar fotos y la deje, pero nunca nadie vino a verlas» señalo.

Respecto de los hechos denunciados, Godoy también sostuvo que sus nietas le contaron que Ovando siempre estuvo al tanto de las vejaciones que ellas sufrían. La abuela recordó que en una oportunidad, su nieta más grande le relató que “una vez le contó a su mamá lo que pasaba pero ella le dio una cachetada y luego nunca más les dijo nada”.
En octubre de 2014, Ovando ya había sido denunciada en la Comisaría de la Mujer de Eldorado por supuesto “abandono de personas agravado por el vínculo”. La presentación en ese entonces fue radicada por una docente de la Escuela 858 Héroes de Malvinas, quien relató que las menores habían ido a clases en “total estado de abandono, con hambre y víctimas de maltrato”.
La denuncia se hizo en 2015 y Ovando fue señalada por cobrar cada vez que ultrajaban a las menores. 
Por el caso, también irán al banquillo Marcos Iván Laurindo (23), pareja de Ovando, y Lucas Sebastián Ferreira (23), quien era amigo de ambos.
Ovando está acusada de abuso sexual con acceso carnal doblemente calificado y abuso sexual gravemente ultrajante para la víctima doblemente calificado en calidad de partícipe primario, puesto que la Justicia considera que “tenía la obligación -no solo moral, sino también legal- de actuar en defensa de la integridad sexual de su hija y nieta, a quienes debía contener y resguardar”.