El beso del nuevo Obispo a la tierra de Puerto Iguazú

Recién llegado a la ciudad de las Cataratas, el Obispo Nicolás Baisi besó la tierra colorada justamente allí donde empieza el territorio de la Diócesis de Puerto Iguazú, terruño nuestro entrañable que “lo adoptará humanamente como la madre tierra lo hace con sus hijos recordando que de polvo somos y al polvo volvemos”.

“Es un gesto de humildad, servicio a los pobres de la tierra y reverencia a la madre naturaleza. Pero también lo adopta nuestro cielo azul de Misiones que recuerda el manto celeste de la Virgen. Cálido abrazo de mamá del cielo animando a su hijo a levantarse, mirar para arriba, urgiéndole a llevar el Evangelio de su hijo Jesús por esos mismos caminos de la tierra colorada que lo reciben. Todo lo que viene del cielo vuelve al cielo. Pero arrancando bien desde abajo para llevar mucha cosecha. Un beso de bienvenida que dice mucho”, destacaron en la diócesis de Iguazú, donde Baisi asumirá formalmente el 5 de julio en reemplazo de Marcelo Martorell, quien renunció después de cumplir 75 años.