Elabora cannabis medicinal, la denunciaron y tiene una causa federal

La lucha de Rosana Vier se hizo conocida en toda la provincia hace al menos cuatro años. La mujer de Puerto Rico comenzó a producir aceite de cannabis con fines medicinales para tratar a su hermano que sufría hasta 20 convulsiones diarias. Con el tiempo también empezó a elaborar para otras familias que padecen distintos problemas de salud y que encontraron en el uso del cannabis la única alternativa para tratarse.

Pero ahora sufrió una denuncia anónima, le incautaron toda la producción y se le inició una causa en la Justicia Federal de Oberá. “Me denunciaron de forma anónima en la Policía Federal diciendo que estamos elaborando estupefacientes y nos incautaron todo el aceite”, contó Vier a El Territorio.

“Hasta nos secuestraron el teléfono celular con el que nos comunicábamos con los pacientes”, explicó la mujer. “Esto me destrozó, no sé qué hacer. Dejamos desprotegidos a todos los pacientes, estoy muy preocupada por los chicos con epilepsia. Las mamás me llaman llorando y a mi hermano también se le está terminando el aceite”, reflejó al borde de las lágrimas y preocupada al no saber qué consecuencias pueda ocasionar la interrupción de los tratamientos.

“También fueron incautados los fondos destinados a solventar los próximos lotes de extracto planificados para sostener la seguridad de la atención continua de los tratamientos”, expuso.

“Hoy son 300 personas que no tienen más su medicina y yo estoy con una causa judicial por producción de estupefacientes”, señaló.

El caso de Rosana Vier fue testigo en toda la región. Su hermano Juan Carlos sufre de epilepsia refractaria, es decir, la enfermedad es resistente a los fármacos anticonvulsivos. Para paliar sus crisis, elabora de manera casera aceite de cannabis.

Luego de 28 años de que la familia Vier visitara cuánto especialista le fuera recomendado tanto en Argentina como en Brasil y en Paraguay, a principios de 2016 encontraron en la cannabis una opción para mejorar la calidad de vida de Juan Carlos.

El 18 de abril de 2016 representa un antes y un después en la historia de Juan Carlos. En realidad, en todos aquellos que lo rodean. Antes de esa fecha, tomaba tres pastillas por día, convulsionaba hasta 20 veces y en ocasiones la convulsión podía extenderse hasta dos horas. Desde que ingiere el aceite casero, sus crisis se redujeron en un 80%.

Producción local
En la provincia se anunció meses atrás la creación de la empresa Misio-Pharma Sociedad del Estado, que tendrá como objetivo el cultivo de cannabis para fines medicinales.

La empresa funcionará en el predio de la Biofábrica y se estima que para abril del año que viene ya se podría tener el aceite medicinal a disposición de quienes lo necesitan. “El objetivo es abastecer las necesidades de la provincia. Tenemos que tener la idea de que el aceite se pueda distribuir gratuitamente en los Caps donde acude la gente con mayor necesidad y los que tienen obra social o prepagas que lo puedan adquirir en las farmacias autorizadas para el expendio”, destacaron.

Mientras se espera esa producción, los pacientes necesitan su medicina y no ser perseguidos como delincuentes. Fuente el territorio.