Encontraron muerto a un joven eldoradense en edificio de Recoleta

El misterio que despertó conocer la identidad de un joven que el jueves fue encontrado asesinado de tres puñaladas, desnudo y envuelto en una cortina de baño en las escaleras de un edificio del barrio porteño de Recoleta, se develó ayer tras distintos estudios forenses.
A partir de las huellas digitales los peritos establecieron que la víctima fue Gustavo Benítez, un eldoradense de 25 años que era buscado por sus familiares desde el martes, cuando dejó de responder los mensajes de WhatsApp.
Por este caso, la Policía detuvo a un chileno de 42 años, identificado como Pablo Machado Kuschel, quien vivía en el primero piso del edificio donde se concretó el homicidio y que tras el ataque mortal quemó y se deshizo de varias prendas de la víctima.
Según consignaron fuentes cercanas a la investigación, el asesinato del misionero se produjo en un edificio ubicado sobre la calle Guido al 1928. Mediante las huellas digitales que los peritos tomaron del cadáver luego de la autopsia, y que fueron cotejadas con la base de datos del Sistema Federal de Identificación Biométrica para la Seguridad (Sibios), se pudo determinar el nombre del fallecido.
A partir de los datos que se recopilaron hasta el momento en el caso se sabe que el crimen fue descubierto el jueves, alrededor de las 9, cuando el encargado del edificio realizaba tareas de limpieza.
Al llegar a las escaleras del cuarto piso que llevan a la terraza, encontró a un hombre muerto, desnudo y envuelto en una cortina de baño que, a simple vista, presentaba manchas de sangre en la espalda.
El trabajador y los vecinos llamaron al 911 y de inmediato arribó al edificio personal policial, la fiscal Silvana Russi, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 43, y funcionarios del Juzgado 18 del mismo fuero.
Al respecto, un pesquisa que interviene en el caso comentó que “estamos tratando de determinar cómo se conocieron. Ya sabemos que el detenido pactaba encuentros a través de varias redes sociales y aplicaciones”.
Por su parte, mediante Facebook, familiares y allegados al joven compartieron el miércoles una publicación en donde se solicitaba información sobre el paradero del misionero.
En base a los primeros elementos de prueba que se fueron incorporando a la causa, la fiscal y la policía comenzaron a entrevistarse con habitantes del edificio para intentar determinar en qué departamento podría haber ocurrido el crimen y todos los testimonios apuntaron como sospechoso al ciudadano chileno.
Sobre este hombre se estableció que desde hacía un tiempo venía recolectando quejas y problemas en el consorcio por los hombres extraños que hacía ingresar al edificio, según dijeron fuentes policiales.
Sospechoso en la mira
Ya con una orden judicial, los investigadores requisaron el departamento 1° D, donde se procedió a la detención del ciudadano chileno, luego de encontrarse dentro del inmueble rastros de sangre, la presunta arma blanca homicida y que en el baño faltaba la cortina de la ducha.
Por otra parte, en relación a cómo fue ultimado Benítez, el juez en lo Criminal y Correccional 18, Pablo Ormaechea, recibió un adelanto de la operación de autopsia en la que los expertos del Cuerpo Médico Forense concluyeron que el joven fue asesinado de tres puñaladas, una en el frente del tórax y otras dos por la espalda, una de las cuales le perforó un pulmón.
Según resaltaron los investigadores, el cuchillo ensangrentado que había sido encontrado en el lugar del hecho fue analizado por los forenses, y comprobaron en la morgue que por sus dimensiones era compatible con el arma blanca empleada para cometer el crimen.
Las mismas fuentes agregaron que por lo que se tiene hasta el momento, el asesino descartó las prendas de la víctima en un contenedor de la cuadra y la basura ya había sido retirada por un camión, aunque junto a esos tachos se encontraron trapos y una remera ensangrentadas.
Por orden del juez Ormaechea y la fiscal Russi, detectives de la División Homicidios y de la Comisaría Vecinal 2A de la Policía de la Ciudad, hicieron un operativo en la planta de Colegiales de la Ceamse, con resultados positivos, ya que pudieron identificar el camión de basura que el jueves a la mañana había vaciado los contenedores de la cuadra de Guido al 1900.
“En el camión encontramos sábanas quemadas, una campera negra y una remera también parcialmente quemadas y con manchas hemáticas”, confió otra fuente consultada.
Dolor familiar
Bruno Benítez, hermano de la víctima,  dio detalles de la pesquisa. Al respecto, comentó que “nosotros como vivimos en Misiones estamos en contacto telefónico con mi hermano mayor que está allá. Él estaba desaparecido desde el martes cuando fue la última vez que se conectó. El miércoles ya no sabíamos nada de él, sus compañeros no sabían nada, sólo que fue hacer un encargo de delivery y desapareció”.
Comentó además que se enteró del hallazgo del cuerpo el jueves por los medios nacionales y en primera instancia temió que se tratara de su familiar. Por ello, desde la familia iniciaron averiguaciones con allegados de distintas fuerzas federales que tienen en la capital del país.
“Nos ayudaron a hacer más rápido todo y por eso llevaron a mi hermano a verificar el cuerpo y nos enteramos que se trataba de Gustavo”, relató el joven.
Al ser consultado por el sospechoso detenido, Bruno comentó que de acuerdo a lo que saben por fuentes policiales, “este hombre citaba a gente extraña al lugar y en este caso le tocó a mi hermano y terminó muerto”. Luego fue más allá y comentó que existen más personas involucradas en el crimen y que la familia tiene información importante para facilitar a la Justicia.
“Tenemos datos muy certeros de personas que llevaron a mi hermano a la muerte, por eso estamos pidiendo justicia por mi hermano porque si bien el chileno está detenido, hay más personas involucradas y nosotros queremos que ellos paguen”.