Grave irregularidad en la sanción de una ordenanza por parte del Concejo Deliberante

Existe en el Concejo Deliberante de la Ciudad de Eldorado, desde hace un tiempo, una crisis institucional que se acrecienta cada vez más, expresada por los sucesivos conflictos ocurridos en dicha institución, que la sitúan en un lugar que no merece estar.
A los conflictos acaecidos en los últimos tiempos, vale recordar el pedido de renuncia del asesor jurídico por parte del presidente por su dictamen sobre luminarias LED, conflicto entre el presidente y personal del concejo por designaciones arbitrarias de personal afín a su lineamiento político, sanción a destiempo de la Ordenanza de Alumbrado Público, entre otros, cabe agregar al oscuro prontuario del poco honorable Concejo Deliberante, el más grosero hecho que pueda cometerse dentro de un órgano legislativo y de suma gravedad institucional.
Se trata del incumplimiento de la Carta Orgánica Municipal por el Propio Concejo Deliberante, y no se trata de un simple incumplimiento sino de una flagrante violación a las normas allí consagradas. El episodio que dio origen a tamaña irregularidad tuvo lugar el pasado martes 12 de enero, en una sesión extraordinaria donde se realizó el pase a planta permanente de personal de la municipalidad, concejo deliberante y juzgado de faltas.

Entre el personal del Concejo Deliberante que pasó a planta permanente se encontraban dos secretarios de bloque, pertenecientes una de ellas (Claudia M.) al bloque compuesto por las Concejales Lorena Cardozo y Águeda Saenger, que paradójicamente se denomina ”Compromiso con mi Ciudad”, el restante (Lucas M.) perteneciente al bloque del Concejal Jorge Almirón. La Carta Orgánica de nuestra ciudad en el Titulo correspondiente al Concejo Deliberante, en su artículo 99 referente al personal, establece: “El Concejo Deliberante reglamenta la estructura de la planta de su personal. El personal de los Concejales y el de los bloques políticos carece de estabilidad. Cesan el mismo día en que acaben los mandatos de quienes lo propusieron para su designación, sin derecho a indemnización alguna, ni a reclamar la permanencia en el Cuerpo o en alguna otra repartición municipal. Este artículo no puede modificarse por el sistema de enmienda.”, a su turno el artículo 100, referente a los Bloques Políticos establece: “Los Concejales se agrupan en tantos bloques como partidos políticos con representación parlamentaria hubieren en el cuerpo. Los bloques políticos pueden contar con la colaboración de un secretario, un prosecretario y una asistencia técnica jurídica, contable y/o de la especialidad que requieran. Los colaboradores podrán ser removidos o desplazados por decisión del bloque. Cada Concejal podrá contar, además, con dos (2) colaboradores rentados como máximo, los que serán designados y removidos por éste, sin estabilidad laboral, cesando su vinculación automáticamente al término del mandato del Concejal al cual asisten”.

De los artículos transcriptos, surge de manera expresa y clara que el personal de los Concejales y el de los Bloques Políticos carece de estabilidad, sus designaciones y/o vínculos contractuales cesan automáticamente al término del mandato del Concejal al cual asisten, sin derecho a indemnización alguna, ni a reclamar la permanencia en el Cuerpo o en alguna otra repartición municipal. Por lo cual el pase a planta permanente de los dos secretarios de bloque carece de validez alguna, por ocupar una secretaría de bloque al momento de su pase, adquiriendo estabilidad y por ende contrariando lo dispuesto en la Carta Orgánica Municipal. Como consecuencia de ello tales actos se encuentran viciados por una nulidad absoluta, debiendo el mismo órgano legislativo dejar sin efecto los mismos, o en su defecto ser el Departamento Ejecutivo quien lo haga, enmendando esta ilegalidad manifiesta efectuada por quienes deberían ser los primeros en velar por el efectivo cumplimiento del ordenamiento jurídico de mayor jerarquía municipal, como lo es la Carta Orgánica.

Lo grave de toda la situación, aberrante por cierto, es el incumplimiento de la Carta Orgánica por los propios concejales, más grave aún es la actuación de las Concejales Lorena Cardozo y Águeda Saenger quienes fueron parte de la Convención Constituyente que elaboró la Carta Orgánica, vale decir que la Concejal Cardozo es además abogada de profesión, con lo cual deberían ser las primeras garantes del cumplimiento de lo dispuesto (por ellas mismas) en la Carta Orgánica.

Es realmente vergonzoso el desempeño de los Concejales en general y en particular de aquellos ediles que a su vez fueron convencionales, se olvidan de haber jurado cumplir lo dispuesto en la Carta Orgánica, actos negligentes e irregulares como estos hacen responsables a sus autores, quienes son pasibles de las sanciones establecidas en la Carta Orgánica, como la Destitución o Revocatoria de Mandato según el caso.

No puede ocurrir que el mismo organismo que sanciona las normas, sea el que las incumpla, una repartición pública donde abundan los abogados, nadie, absolutamente nadie se percató de semejante violación a las normas. ¿Dónde estaba el asesor jurídico del concejo al momento de la sanción de la ordenanza?, que en caso de habérsele requerido dictamen tuvo que notar manifiesta ilegalidad, y en caso no habérsele solicitado dictamen, por lo menos hubiere pedido la palabra en sesión para hacer notar dicha irregularidad, ya que es su función hacerlo, salvando de esa manera su actuación profesional. Ahora se entiende porque el Presidente Jorge López le pidió la renuncia al ex asesor jurídico, por haber advertido sobreprecios en la compra de luminarias LED destinadas al alumbrado público, es evidente que más que un asesor buscaba un cómplice.

Es importante descartar que la Concejal Rosa Kurtz fue la única en no pasar a ningún agente de su bloque a la planta permanente del concejo, votando por la negativa de tal iniciativa.
Estamos ante una situación más, de las tantas a que nos tiene acostumbrado el Concejo Deliberante de nuestra ciudad, todas ellas irregulares, reñidas con la ley y las buenas costumbres que deben imperar en un poder del estado que se encuentra sin un rumbo definido y falto de liderazgo.
La calidad de nuestras instituciones públicas es realmente pobrísima y el desempeño de nuestros dirigentes es pésimo, situando a nuestra ciudad entre las de menor transparencia de la provincia, así lo destaca el estudio realizado por IERAL de Fundación Mediterránea, que mide la transparencia en administraciones municipales de la Argentina.

No debemos como ciudadanos limitarnos a elegir a nuestros representantes, sino además exigir de ellos mayor transparencia y compromiso social y político en la gestión, solo así lograremos mejorar la calidad institucional necesaria en nuestro municipio. 

D.C. Lic. en Ciencias Políticas