Indignación por supuesto encubrimiento de abuso sexual en el Consulado de Paraguay en La Plata

La denuncia realizada por Araceli Ramírez ante la Justicia, por el presunto caso de violación en manos de un funcionario del Consulado de Paraguay en La Plata, sigue causando indignación y revuelo en la comunidad de residentes de ese país.

Se trata de la presentación judicial que hizo la joven (quien trabaja en el organismo como empleada de limpieza) acusando a Blas Benítez.

Todo el descargo lo hizo la víctima primero penalmente en la Delegación Departamental 1 de Investigaciones local y, luego, en las redes sociales: “Lo denuncio y lo grito desde el más profundo dolor, pero no puedo permitirme quedarme callada y que todo quede encerrado en las paredes del Consulado de Paraguay en La Plata”, indica la joven en su escalofriante relato.

A casi 20 días del presunto hecho, integrantes de la Asociación de Paraguayos en la República Argentina (ADEPRA) manifestaron su indignación por la posibilidad de que el Consulado en La Plata encubra a Blas Benítez.

Nelson Cristaldo y Carmelo Terravela dieron su impresión sobre el caso en Radio Realpolitik. Cristaldo indicó que la vicecónsul, Sandra Florentín, sería quien estaba a cargo al momento de los hechos y no habría tomado con seriedad el relato de Ramírez.

De hecho, hasta que la denuncia de la empleada del organismo no tomó estado público en este medio el pasado 18 de febrero, Benítez continuó cumpliendo tareas, de acuerdo a lo que indicaron los integrantes de la comunidad paraguaya.Además, el denunciado seguiría trabajando en el Anexo B del Consulado General de Paraguay, ubicado en calle Moreno 775 de la Capital Federal.

De este modo, con la denuncia presentada en la Justicia, desde el Ministerio de Relaciones Exteriores de Paraguay -cartera de la que dependen los consulados- no habrían intervenido ni separado de su puesto a Benítez, y solamente se lo cambió de ámbito de trabajo.

Además, la madre de la víctima, identificada con las iniciales E.R.C., se le solicitó que en el Consulado -ya que ella también trabaja allí- que por algunos días no se presente a cumplir sus tareas «hasta que la situación se calme».

Por otro lado, Araceli también hizo mención de que el abogado del Consulado General de Paraguay la convocó, pero no para manifestarle su acompañamiento, sino que sintió que buscaban bajarle el tono a su grave acusación. Ante esto, se sintió indignada por la situación, dado que nadie se solidarizó con ella y, según sus palabras, ni siquiera la saludaron.

Lo que también dio a entender la denunciante, es que no sería la primera vez que sucede una cosa de este tenor.

Por el momento, ningún funcionario del Consulado salió a dar declaraciones y lo único que hubo fue un comunicado difundido por el organismo en el que advierten que Araceli Ramírez se ya no tiene una relación laboral. El escrito oficial fue refutado por la propia denunciante en redes sociales, donde confirma que renunció debido a la situación traumática que le generaba volver al lugar donde fue ultrajada.

Al parecer, la denuncia por violación y el presunto encubrimiento por parte del Consulado, seguirá dejando tela para cortar y no se resolverá en el futuro inmediato.