Narco misionero reincidente pagará con nueve años de cárcel

Le unificaron dos penas de prisión, una por transporte de droga en Entre Ríos y la otra por el mismo delito en Santa Fe. El imputado dijo que cobraba 50 mil pesos por viaje. Es oriundo de Garupá y la última vez que lo capturaron viajaba con una joven y un bebé.

En las últimas horas, el Tribunal Oral Federal de Concepción del Uruguay  condenó a un hombre oriundo de Garupá a nueve años de prisión al unificar dos penas por narcotráfico.

El individuo, detenido hace dos años en un control policial en Paso Cerrito (Entre Ríos), viajaba a bordo de un automóvil por la ruta nacional 14 con 46 kilos de marihuana.

En esa ocasión y según el fallo, el imputado afirmó que “narcos de Misiones le habían pagado 50 mil pesos para llevar la sustancia hacia Buenos Aires”.

Por ese delito le impusieron cinco años de prisión, y cumplía otra condena de seis años tras ser arrestado y juzgado en Santa Fe por el mismo delito de transporte de drogas, pero esta vez oculta entre muebles.

Con respecto al último caso, en su momento se publicó que se desplazaba a bordo de un Fiat Palio cuando lo interceptó la Policía local. Fue el domingo 21 de octubre de 2018, justo cuando se celebraba el Día de la Madre.

El sospechoso aprovechó para decir a los efectivos, sin ningún tipo de nerviosismo, que “quería llegar rápido a Buenos Aires para poder festejar junto a su progenitora”, en lo que resultó ser una excusa para intentar “zafar” del control y pasar con la carga de droga.

 

Apurado por llegar

Todo comenzó ese domingo a las 5.40, cuando la Dirección de Prevención y Seguridad Vial de la Policía de Entre Ríos realizó el operativo en el puesto caminero Paso Cerrito.

El personal apostado en la autovía Artigas (ruta nacional 14, kilómetro 341) detuvo a un  Fiat Palio azul que era conducido por un hombre argentino, soltero, de entonces 43 años, domiciliado en el barrio Santa Clara III, de Garupá.

Como acompañantes viajaban una joven de 18 años y un niño de dos, cuyo parentesco con el acusado no se informó.

El conductor exhibió documentaciones y dijo a los efectivos “estar apurado” para llegar a Buenos Aires y saludar a la madre en su día.

A todo esto, en medio del control la perra antinarcóticos “Jana” cambió de actitud, demostrando la posible presencia de alguna sustancia estupefaciente en el coche.

Ante la presunción, los pesquisas observaron un corte en el piso de donde salían bultos de color marrón, al igual que en la parte delantera, el panel parallamas y en los paneles de las puertas falsas.

 

La primera causa

Al chequear los antecedentes del conductor del Fiat, los uniformados detectaron que en 2014 intentó trasladar desde Misiones hacia la ciudad de Santa Fe más de 300 kilos de marihuana en dos roperos de madera.

Al momento de ser detenido, viajaba junto a dos cómplices. Poco después, la banda se hizo cargo del hecho y acordó una sentencia por el delito de tráfico de estupefacientes.

El acuerdo se dio en el Tribunal Federal de Santa Fe mediante un juicio abreviado. El misionero acordó seis años de prisión. Esa pena fue unificada ahora por la Justicia Federal de Entre Ríos.

En aquella ocasión fue capturado junto a otros dos narcos a la salida de un comedor donde almorzaban, en el kilómetro 839 de la ruta nacional 11, en el acceso a la localidad santafesina de Arroyo Ceibal. Fue el miércoles 9 de julio de 2014.

Dos gendarmes que patrullaban la zona observaron que una camioneta Peugeot Hogar estacionada afuera del comedor tenía elementos de sospecha. Es que en su parte trasera había dos muebles -un ropero y un modular- que no concordaban con el peso que soportaba el vehículo. De hecho, dentro del modular y el ropero se hallaron 365,334 kilogramos del estupefaciente.

Al salir del comedor, los ocupantes del rodado fueron detenidos. Uno de ellos confesó que los muebles fueron cargados en Misiones, pero que desconocía que llevaban droga y que aceptó el viaje porque le iban a pagar una “platita”.