El ministerio de Ecología publicó en su cuenta de Instagram tres imágenes de la confluencia de dos cursos de agua, uno de ellos teñido de rojo producto del desmonte y la erosión de la tierra.
Una serie de tres fotografías posteadas en la cuenta de Instagram del Ministerio de Ecología de Misiones desató una catarata de críticas en las redes sociales porque, en lo imponente de la escena, se oculta una suerte de denuncia de alerta que hace la naturaleza.
Las imágenes aéreas, realizadas por Elías Días, reflejan el agua con tierra roja que tiñe al río San Antonio en la confluencia con el río Iguazú, en Comandante Andresito, según se indicó en el posteo ministerial.
Una vez hecha la publicación, de inmediato se sucedieron los comentarios de varios usuarios que señalaron la rareza del color del curso menor de agua, indicando, además, las zonas arrasadas por el desmonte permitido en hectáreas lindantes a los cursos de agua.
En su cuenta de Facebook, el usuario Sergio Moya da una explicación que muchos compartieron: “Lo que se ve es el Río Iguazú, cuyas aguas limpias reciben las aguas “coloradas” de un arroyo que proviene de las profundidades del norte Misionero, una zona que originariamente estaba cubierta por selvas de Palmito y Palo Rosa pero que sufrió y sufre actualmente una deforestación feroz y legal (el ministerio de ecología aún otorga permisos de desmonte total- rozado) que elimina totalmente la selva y deja el suelo desnudo, la tierra colorada al sol, sin protección.”
“Esto genera que cuando llueve, el agua arrastra la tierra fácilmente y termina en los arroyos, tiñéndolos de rojo y causando un cambio ambiental tremendo para la fauna que vive o se relaciona con el agua, de hecho, el Pato Serrucho, que alguna vez nado en este mismo arroyo, se extinguió por este motivo”, continuó el usuario de Facebook.
En una explicación que cierra clara y contundente, dice: “Además, el hecho de que las aguas de lluvia se escurran rápido, impide que ingresen a la tierra y se retenga la humedad, provocando la sequía que vivimos ahora mismo y la carencia de agua en general de todos y cada uno de los arroyos, nacientes y ríos de la zona, que ante lluvias crecen de golpe y se tiñen de rojo, pero al día siguiente ya están secos de nuevo”.
En el final del mensaje, Sergio Moya deja un pedido: “No desmontemos más!! Y que el gobierno deje de dar permisos de desmonte por todos lados que ya no queda selva continua, ni agua para vivir, por favor”.
