La concejal de Mado Delicia, Lorena Soto, atraviesa horas de profunda angustia ante la posibilidad de ser desalojada de una vivienda durante la tarde de este viernes, una situación que, de concretarse, la dejaría sin techo junto a sus dos hijos menores de edad, de 9 y 12 años.
“Tengo dos hijos menores y nos quedaríamos en la calle”, expresó entre lágrimas en diálogo con el programa LMC (97.9 E24), donde relató con crudeza la compleja situación personal, judicial y habitacional que enfrenta.
Soto explicó que la vivienda en cuestión fue adjudicada por el Iprodha cuando aún convivía con su expareja, figurando responsable por su conyugue. Tras la separación, aseguró que debió abandonar el hogar por razones de violencia, situación que, según indicó, se encuentra debidamente documentada.
“Me fui de la casa por la violencia que ejercía sobre mí. Tengo elementos que prueban eso”, sostuvo.
Durante los últimos dos años, la vivienda permaneció deshabitada, hecho que —según afirmó— era de público conocimiento en el barrio. “Mis vecinos me llamaban para avisarme que la casa estaba vacía, en abandono total, incluso con problemas que los perjudicaban a ellos. Era una situación muy incómoda”, relató.
La concejal detalló que el inmueble no contaba con suministro eléctrico y que el predio se encontraba en estado de abandono, lo que generaba preocupación ante la posibilidad de que cualquier persona pudiera ingresar. Frente a ese escenario, aseguró haber iniciado los trámites correspondientes para recuperar la vivienda.
“Realicé el pedido de documentación y de las llaves para poder ingresar”, explicó.
Sin embargo, Soto enfrenta una denuncia que la acusa de haber violentado la vivienda para ingresar, según consta en un informe policial elevado a la Justicia, en el que incluso se mencionan testigos del hecho. Ante esta acusación, la edil fue tajante:
“No hubo ningún hecho de violencia como se informó al juzgado. Fue una mala información, no hay dudas de eso”, afirmó.
Según su versión, no se produjo ningún ingreso forzado al inmueble. “Conocemos la casa. Solo se corrió un tablón, pero no fue por donde ingresamos”, aclaró, visiblemente preocupada por las consecuencias judiciales del informe policial.
“Mi miedo es que la jueza tome ese informe y avance con el desalojo, dejándonos en la calle con mis chicos”, manifestó.
Soto también indicó que la vivienda tenía deudas pendientes, las cuales regularizó para evitar la pérdida del inmueble. “Levanté la deuda con mi tarjeta para que quede asentado y puse la luz a mi nombre”, señaló, remarcando que hoy se encuentra en esta situación “por la mala información que la policía elevó a la Justicia”.
Actualmente, la concejal vive en una casa prestada, pero advirtió que ya no podrá permanecer allí, ya que el préstamo finaliza.
“Hoy no sé a dónde voy a ir con mis hijos”, confesó, sumida en la incertidumbre.
En ese contexto, presentó un recurso de amparo ante la Justicia y espera que la jueza interviniente dé lugar a la apelación presentada por su abogado. El desalojo podría concretarse en las próximas horas si no se hace lugar a dicho recurso.
Durante la entrevista, Soto aclaró que su testimonio no responde a su rol institucional.
“Vengo a plantear esto como madre, no como funcionaria”, subrayó. La Concejal pertenece al partido Renovador la cual lidera el Intendente Roberto Wern.
También fue crítica respecto al rol de su expareja como padre. “Es un irresponsable. Hace cinco años que no aporta absolutamente nada, no cumple con su responsabilidad, no pasa ni un pedazo de pan”, dijo entre sollozos.
“Es una lástima, porque esto no solo me perjudica a mí, sino que sigue perjudicando a otras madres y, sobre todo, a los hijos. No entiendo cómo la Justicia puede priorizar a un padre que no tiene hijos a su cargo”, se preguntó.
Para sostener a su familia, Soto realiza ventas callejeras, comercializa productos de la chacra y otras mercaderías. “No me alcanza la plata, tengo que hacer muchas actividades para sobrevivir”, explicó.
Finalmente, reiteró su pedido a la Justicia para que contemple la situación humana y social que atraviesa.
“Tengo todo documentado. Me fui de la vivienda por violencia. Estoy asustada, angustiada y solo pido que la Justicia tenga consideración”, concluyó.



