La Cooperativa de Electricidad de Eldorado, ya recibió la intimación del Ente Provincial Regulador, en el marco de la presentación realizada por la Fundación Ma’era, que expone cortes recurrentes, falta de información y una situación crítica que afecta a 266 vecinos de 83 barrios.
La presentación realizada por la Fundación Ma’era ante el Ente Provincial Regulador de Aguas y Cloacas (EPRAC) expone con claridad una problemática que ya no puede ser ignorada ni minimizada: la crisis en el acceso al agua potable que afecta a cientos de familias.
Durante los meses de febrero y marzo, el relevamiento permitió documentar cortes recurrentes del servicio, prolongadas interrupciones y, quizás aún más preocupante, una alarmante falta de información clara hacia los usuarios. «Esta combinación genera un escenario de incertidumbre permanente, donde la vida cotidiana se ve alterada en aspectos esenciales: desde la higiene personal hasta la preparación de alimentos, pasando por el cuidado de niños, adultos mayores y personas con problemas de salud» expresaron desde la Fundación.
Los testimonios recogidos en los diferentes barrios, muestran que el derecho al agua potable está siendo vulnerado de manera sistemática. La reiteración de los cortes y la ausencia de respuestas claras por parte de la prestataria configuran un cuadro que exige intervención urgente.
A partir de este diagnóstico, la Fundación Ma’era solicitó formalmente la actuación del organismo regulador. El pedido no se limita a una evaluación técnica, sino que apunta a una acción concreta: que el EPRAC ejerza su rol de control y fiscalización, requiera información precisa a la empresa prestadora y adopte medidas efectivas que garanticen el normal funcionamiento del servicio.
La CEEL recibió la intimación
En este contexto, la intimación del EPRAC a la CEEL se convierte en el hecho más relevante hasta el momento. La cooperativa ya ha recibido formalmente dicha intimación, lo que marca un antes y un después en el tratamiento del conflicto. Este acto no es meramente administrativo: implica una exigencia concreta de respuestas y acciones frente a las deficiencias señaladas por los usuarios. La medida, enmarcada en la Nota N° 868, refuerza la responsabilidad de la prestataria y deja en claro que la situación ha alcanzado un nivel que requiere intervención directa y seguimiento efectivo.
La respuesta institucional del EPRAC representa un paso importante, pero insuficiente por sí solo. Ahora, el foco está puesto en las acciones que deberá tomar la CEEL tras haber sido intimada, y en la capacidad del organismo regulador para garantizar que esas acciones se concreten en mejoras reales.
Porque cuando el agua no está, no solo falta un recurso esencial. Falta previsibilidad para organizar la vida diaria, faltan condiciones básicas de salubridad, falta tranquilidad. Y, sobre todo, falta dignidad.
Garantizar el acceso al agua es garantizar derechos. Y garantizar derechos es una responsabilidad indelegable.

