Los resultados electorales en Colonia Delicia dejaron algo más que una simple fotografía del presente. Para quienes leen la política más allá de los cargos, los apellidos y los egos, el mensaje es claro: el escenario local comenzó a ordenarse y la discusión ya no gira únicamente en torno a la gestión actual, sino al modelo de futuro que se empieza a disputar de cara a 2027.
El actual intendente, Roberto Wern, conserva el control del municipio, pero lo hace en un contexto distinto al de elecciones anteriores. La fragmentación opositora, que durante años funcionó como un colchón de tranquilidad para el oficialismo, empieza a mostrar signos de agotamiento. En paralelo, emerge con mayor nitidez una figura que concentra expectativas y respaldo electoral: el ex intendente Eberth Vera.
La última elección posicionó a Vera como la principal referencia opositora. No solo por el caudal de votos obtenido, sino porque logró sintetizar un malestar social que atraviesa distintos sectores de la comunidad. A ese resultado se suma un dato político clave que no puede ser ignorado: los 460 votos del Frente de Todos. Ese número, lejos de ser marginal, representa el diferencial que puede transformar una buena elección en una alternativa real de gobierno.
En este tablero, el rol de Diego Aquino adquiere una relevancia estratégica. El armado político que construyó en 2023 —con presencia territorial, militancia activa y trabajo sostenido en la comunidad— hoy aparece como el complemento que puede darle volumen y proyección a una candidatura competitiva. No se trata de una suma aritmética de nombres, sino de una convergencia de estructuras, experiencias y lecturas sociales.
Aquino entendió una demanda que atraviesa a Colonia Delicia: la idea de cambio existe, pero solo puede materializarse desde la unidad. La dispersión ya no seduce a un electorado que busca certezas y conducción. En ese sentido, acompañar y fortalecer un proyecto común parece menos una estrategia coyuntural y más una necesidad política.
La posible articulación entre Diego Aquino y Eberth Vera no solo ordena a la oposición, sino que redefine la polarización local. De un lado, una gestión que deberá demostrar capacidad de renovación; del otro, una alternativa que empieza a consolidarse con base electoral, estructura territorial y un horizonte claro. Con los 460 votos del Frente de Todos, el trabajo militante acumulado y una conducción definida, el 2027 deja de ser una expresión de deseo.
Colonia Delicia ya empezó a marcar el rumbo. En política, cuando la unidad se vuelve posible, también lo hace el cambio.
Editorial: D.C
