En los últimos días se desató un conflicto institucional en el Concejo Deliberante de Caraguatay luego de que se cuestionara la elección de autoridades realizada el pasado 9 de diciembre. En aquella sesión, por mayoría de votos, el concejal Gustavo Giménez, representante de La Libertad Avanza, fue designado como presidente del cuerpo legislativo.
Actualmente el Concejo Deliberante está integrado por cinco ediles: dos pertenecen a La Libertad Avanza y tres al Frente Renovador. En ese contexto político, la elección de la presidencia generó tensiones internas que con el correr de las semanas terminaron escalando hacia un enfrentamiento institucional.
Según relataron concejales, días atrás el intendente Mario Peyer habría solicitado la convocatoria a una sesión extraordinaria con el objetivo de volver a votar la presidencia del Concejo. Esta iniciativa despertó cuestionamientos legales entre algunos ediles, quienes señalaron que la medida podría contradecir lo establecido por la Ley de Municipalidades. A raíz de esta situación, también se habría presentado una denuncia formal.
La polémica se intensificó luego de que trascendieran audios y distintas versiones que apuntan a una supuesta intervención del jefe comunal en el funcionamiento interno del Concejo Deliberante. Estas situaciones habrían derivado finalmente en la destitución de Giménez como presidente del cuerpo.
El conflicto se profundizó aún más cuando comenzó a mencionarse la convocatoria a una presunta sesión extraordinaria en la que se habría conformado una nueva conducción del Concejo Deliberante. En ese encuentro, según trascendió, el concejal Gustavo Fleitas habría sido designado como nuevo presidente.
El concejal Gustavo Giménez explicó su postura y brindó detalles sobre cómo se desarrolló la elección original de autoridades. Según relató, el pasado 9 de diciembre tres concejales se postularon para ocupar la presidencia del cuerpo legislativo. La votación arrojó un resultado de 2, 2 y 1 votos, lo que obligó a realizar un desempate.
De acuerdo con lo establecido por la normativa vigente, en estos casos el presidente en funciones cuenta con doble voto para definir la situación. Según explicó Giménez, ese voto de desempate fue a su favor, quedando asentado en el acta oficial de la sesión. Tras esa decisión, indicó, se realizaron todas las documentaciones administrativas correspondientes para formalizar su designación.
Sin embargo, días atrás uno de los concejales del oficialismo planteó que aquella elección no habría sido legítima y sostuvo que debía realizarse una nueva votación para elegir autoridades. Esta postura derivó en una nueva instancia dentro del Concejo que terminó con el cambio de presidente y motivó la presentación legal por parte de Giménez.
Mientras tanto, la situación continúa generando tensiones políticas dentro del ámbito institucional del municipio. El caso podría tener derivaciones legales y administrativas en los próximos días, mientras se espera una definición que permita aclarar la legalidad de decisiones tomadas dentro del Concejo Deliberante. Fuente el territorio.

