Apenas comenzó la temporada de calor y numerosos barrios de Eldorado volvieron a padecer la falta de agua potable, una problemática que se repite año tras año y que afecta de manera directa la vida cotidiana de cientos de familias. Durante el fin de semana largo, sectores como Eldorado III, Eldorado II, la zona céntrica y el kilómetro 6 de la zona Este experimentaron cortes prolongados en el servicio que provee el área de Agua de la Cooperativa de Electricidad de Eldorado (CEEL).
La situación generó malestar e incertidumbre entre los vecinos, quienes denuncian que los cortes se extendieron por más de dos días sin respuestas claras. “Otra vez debemos soportar la falta de agua durante dos días, es incomprensible”, manifestó a este medio un socio de la cooperativa, visiblemente frustrado ante la reiteración del problema. Para muchos, la interrupción del suministro no solo representa una incomodidad, sino un riesgo para la salud y el normal desarrollo de actividades esenciales.
Frente a esta realidad, el Club Guaraní, ubicado en el kilómetro 2, emitió un comunicado expresando su solidaridad con los vecinos afectados. La institución decidió abrir sus puertas para que cualquier persona pueda acercarse a buscar agua y así cubrir sus necesidades básicas. La iniciativa fue recibida con agradecimiento por parte de la comunidad, que encuentra en la solidaridad una respuesta que, consideran, debería provenir del servicio que pagan cada mes.
Desde el club subrayaron que esta ayuda surge ante la urgencia del momento, pero remarcaron que “en realidad esto no debería pasar”. Vecinos y socios coinciden en que la falta de inversión, mantenimiento y planificación por parte de la cooperativa deriva en que barrios enteros padezcan la ausencia de un recurso vital. “Los socios cumplen mensualmente con la cooperativa, y nuevamente, ante la falta de responsabilidad, la gente comienza a padecer la falta de un insumo tan esencial para la salud y las necesidades básicas”, señalaron.
Mientras el calor avanza y se acercan las semanas más exigentes del verano, crece la preocupación por la continuidad del servicio y por la necesidad de respuestas concretas que permitan evitar que estos episodios sigan repitiéndose. La comunidad reclama soluciones de fondo y una gestión eficiente que garantice el acceso al agua potable, un derecho básico y fundamental.
