Convencido de que la sociedad acompaña el ajuste, el Presidente está envalentonado y quiere plantear reformas económicas, políticas y sociales al mismo tiempo. La nueva estrategia del sindicalismo.
Euforia. Eduardo Elsztain, dueño de Irsa, estaba eufórico en la gala de honor del Teatro Colón después de la asunción presidencial: “Jamás creí vivir para ver a la gente aplaudiendo un discurso de ajuste y cambio tan radical”. No era cinismo. Era incredulidad por un momento de apoyo y sinceramiento a un ajuste de dimensiones “estremecedoras” -como describió Ricardo López Murphy-, que nunca imaginó que sucedería en la Argentina.
Él cree que es necesario. Y está sucediendo. Sólo para dar una idea general de lo que está pasando: “La inflación de diciembre será mayor a 30%”, dijo Martín Redrado en Verdad/Consecuencia. El núcleo mayor de aumentos serán los alimentos. La de enero seguirá ese ritmo. La nafta está aumentando un 37% más el 30% que ya subió. Y antes de fin de año habrá otra actualización de gran escala para ir empatando los precios con el dólar de la devaluación, que fue del 54%.
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El Gobierno ya convocó para el 8 de enero a la audiencia pública para la quita de subsidios del gas. Un dato de color: el interventor del Enargas que firmó la resolución es el mismo de la gestión massista. En cualquier momento, pasará lo mismo con la luz eléctrica aunque todavía es una incógnita si avanzarán con el transporte. Tienen la decisión política de hacerlo pero meter mano en ese número no es solo traer del pasado aquella campaña sobre el costo del boleto en un gobierno de Milei, sino que tienen certeza de que impacta sin escalas en los sectores más vulnerables.
Por eso están pensando en esperar. El ingreso real de pesos al sueldo de los trabajadores formales que habían recuperado con la eliminación del impuesto a las Ganancias, se irá de su salario. O sea, ganarán menos. Los sueldos promedio medidos en dólares (blue) están en un piso más bajo que en el Rodrigazo (U$S 414) y en la crisis de 2001 (U$S 413), según un informe de la consultora de Fernando Marull. Ahora es U$S 397 y si se mira el gráfico de caída de ese valor entre 2018 hasta ahora, da vértigo. Por Luciana Geuna
