El primer tiempo estuvo marcado por el roce constante y el juego aéreo, condicionado por una cancha poco apta para intentar la circulación limpia del balón, incluso para aquellos de mejor manejo.
En ese contexto, y bajo un sol intenso, el Verdirrojo controló la etapa inicial y abrió el marcador rápidamente gracias a una jugada de pelota parada.
A los 12’, Álan Cáceres ejecutó un tiro de esquina con precisión quirúrgica para la llegada de Juan Sanabria, quien puso el 1-0 con un cabezazo en el área chica, completamente libre y con cierta complicidad del arquero Juan Mendoza, que no logró contener la potencia del remate.
Con la ventaja, Brown parecía encaminado a quedarse con la primera final, y nada hacía presagiar lo que ocurriría en el complemento. El empate llegó a los 26’, replicando la fórmula del gol inicial: tras dos cabezazos consecutivos luego de un córner ejecutado por Matías Urdapilleta, apareció Gabriel Cáceres para establecer el 1-1 desde arriba.
El golpe anímico para el Verdirrojo fue tan grande que, a los 34’, el experimentado Kevin Klyniauk concretó el 2-1 en una contra letal, aprovechando que el equipo de Matías Suirezs estaba volcado al ataque.
El tiempo se consumió y Nacional selló un triunfo clave que lo deja a un paso del campeonato. La revancha será el domingo 21 de diciembre en la Villa Olímpica de Piray. Lo ocurrido esta tarde fue una verdadera sorpresa: un golpe de autoridad ante el equipo dirigido por Lucas Centurión.
“Trabajamos bien el partido y conseguimos un triunfo importante, sabiendo que Brown tiene jugadores de jerarquía. Nada está definido, pero lo vamos a cerrar con nuestra gente”, destacó Klyniauk tras el encuentro.
“Estoy radicado en Campo Grande con mi familia. Voy a dejar todo para levantar el título”, agregó.
