En las últimas horas trascendió que una delegación de alumnos que pertenecería al Instituto Hindenburg, en el mes de Enero, estuvieron realizando intercambio estudiantil en varios países de Europa. La situación de la propagación de la enfermedad del Coronavirus, puso en alerta a los padres, quienes estaban analizando de que manera buscarían aislar o apartar los chicos en forma preventiva.
A días de comienzo de clases, el grupo de padres de los alumnos que viajaron al intercambio habían propuesto retrasar el inicio del ciclo lectivo a raíz de la cuarentena. Cuestión que se esta haciendo analizada, y tendría resistencia por parte de grupos de padres de los niños que no asistieron al intercambio.
El caso debe tratarse en el sector de salud publica, tanto como los padres e instituciones educativas, incluso el estado debería hacerse presente y realizar los controles pertinente para destacar la propagación que mantiene en vilo a todo el mundo.
En tanto el pedido de los padres que se retrase el inicio de clases, es injusto, porque numerosos chicos no tuvieron la misma posibilidad de viajar a este intercambio, incluso con la tecnología existente, las clases se podrían seguir a través de materiales preparados en casos eventuales.
En Buenos Aires, la Dirección General de Escuelas, notificó a todos los centros educativos que «generará materiales pedagógicos y didácticos para acompañar las propuestas de enseñanza de todos los niveles y modalidades» para garantizar la continuidad de las trayectoria educativa de todos los estudiantes.
Aunque por el momento las escuelas bonaerenses funcionan con normalidad en todo el territorio, el ministerio de Educación ya se prepara ante una eventual epidemia de coronavirus: las autoridades informaron que comenzaron a elaborar un Programa de Continuidad Pedagógica, si resulta necesario suspender temporalmente las clases.
